Bagua no se olvida: 10 años de lucha y resistencia

Home  >>  Sin categoría  >>  Bagua no se olvida: 10 años de lucha y resistencia

Bagua no se olvida: 10 años de lucha y resistencia

Hoy se cumplen diez años de un hecho doloroso y que marcó un antes y un después en la memoria histórica de lucha y resistencia de los pueblos indígenas y del país. Cuando la mañana del 5 de junio del 2009 se dio la orden criminal de desalojar a nuestros hermanos awajun y wampis que habían tomado una carretera en defensa de sus derechos territoriales, los ojos del Perú y del mundo se volvieron hacia nosotros y nosotras, y nos vieron.

Recién entonces nos vieron tal y como cuando a inicios del siglo pasado se descubrió la esclavitud y el exterminio de pueblos indígenas de la Amazonía provocados por la explotación del caucho. En esa época se cometió uno de los peores crímenes contra los pueblos indígenas amazónicos ya que por cada tonelada de caucho producida, se asesinaban a diez indígenas y centenares quedaban marcados de por vida con los latigazos, heridas y amputaciones que se hicieron famosos en el noreste amazónico.

La historia se repitió y se sigue repitiendo una y otra vez: tienen que matarnos para que nos vean. Pese a que los invasores europeos no pudieron ingresar a la Amazonía, con la llegada de la república, se emprendió nuestro exterminio físico y cultural. Son muchos los gobernantes que se han lanzado a colonizar la Amazonía, ignorando que allí ya vivíamos pueblos que por miles de años la hemos cuidado y aprendimos a vivir en armonía con ella.

Como resultado de la masacre de Bagua se perdieron más de treinta vidas a quienes no olvidamos. Tampoco olvidamos a nuestros hermanos indígenas procesados en juicios que se prolongan interminablemente y que los mantienen aislados de sus familias y comunidades. Mientras que los responsables políticos nunca han sido juzgados.

Pero tampoco debemos olvidar que la causa de este terrible episodio fue el paquete de decretos legislativos impulsados para implementar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, que antes de asumir el cargo el expresidente Alan García se había prometido revisar línea por línea. Los pueblos indígenas alzamos nuestras voces para reclamar por la vulneración de nuestros derechos, y solo obtuvimos como respuesta una agresiva campaña que nos calificaba como «perros del hortelano» y «ciudadanos de segunda categoría».

Nos costó sangre y sufrimiento volvernos visibles a los ojos de un Estado monocultural y extractivista que, catorce años después de que entrara en vigencia el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), recién promovió el debate y la aprobación de la Ley de Consulta Previa, que lamentablemente está incompleta y no garantiza el pleno ejercicio de nuestros derechos.

Han pasado diez años y aún hay deudas pendientes, porque las cosas no han mejorado para los pueblos indígenas. Desde entonces los paquetes legislativos contra nuestros derechos fundamentales se han sucedido uno tras otro, promoviendo la sistemática política de despojo territorial, flexibilización de normas ambientales, discriminación étnica, estigmatización y criminalización. Todo en nombre de la acumulación depredadora de la Madre Tierra.

A diez años de la Masacre de Bagua, renovamos nuestra resistencia y nuestra lucha en defensa de nuestros territorios y nuestros derechos fundamentales. Los pueblos indígenas estamos vivos y, en memoria de nuestros mártires, nos comprometemos a no desmayar hasta conquistar el pleno ejercicio de nuestros derechos fundamentales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *