¿Reactivación económica para quién, señor Vizarra?

Home  >>  ONAMIAP al día  >>  ¿Reactivación económica para quién, señor Vizarra?

¿Reactivación económica para quién, señor Vizarra?

29 julio, 2020, Por , En ONAMIAP al día,

Desde ONAMIAP, expresamos nuestra preocupación por el Mensaje presidencial de Martín Vizcarra, pues nos ha dado a conocer que su gobierno seguirá priorizando la minería como modelo de desarrollo del país y continuará protegiendo a las grandes empresas, las mismas que fueron beneficiadas a través del programa Reactiva Perú, con un monto equivalente a 60 mil millones de soles; es decir, tres veces más que el presupuesto en salud que anunció dará el próximo año.

El mensaje presidencial fue más de lo mismo: la profundización de un sistema que nos mata y nos despoja. El anuncio de 48 proyectos mineros en cartera y la promoción de la titulación de predios individuales evidencian la sistemática política de destrucción de nuestras comunidades indígenas, con una actividad que invade nuestros territorios ancestrales, contamina a la Madre Tierra, se convierte en posibles focos de contagio de coronavirus, y que ahora promocionará, de manera más descarada, la parcelación de nuestros territorios. Y es que, el mensaje de Vizcarra nada dijo acerca de acerca de la seguridad jurídica de nuestros territorios o la titulación integral de nuestras comunidades campesinas y nativas, como garantía de nuestros derechos colectivos indígenas reconocidos internacionalmente, y que, al parecer, chocan con el interés de las grandes empresas extractivas.

Desde ONAMIAP, expresamos nuestra preocupación por el Mensaje presidencial de Martín Vizcarra, pues nos ha dado a conocer que su gobierno seguirá priorizando la minería como modelo de desarrollo del país y continuará protegiendo a las grandes empresas, las mismas que fueron beneficiadas a través del programa Reactiva Perú, con un monto equivalente a 60 mil millones de soles; es decir, tres veces más que el presupuesto en salud que anunció dará el próximo año.

El gobierno apuesta por la minería, esa actividad que contamina y es la principal fuente de conflictos, la misma que es desarrollada sin respetar nuestros derechos a la consulta y al consentimiento previo, libre e informado.

¿Reactivación económica para quién, señor Vizcarra? Su mensaje tampoco dijo nada sobre la duplicación del desempleo, según cifras del INEI. Solo en Lima se han perdido 2.3 millones de empleos durante la cuarentena. ¿Y los peruanos y las peruanas que trabajan para comer día por día? ¿Y las decenas de miles de retornantes? ¿Dónde está el plan de ayuda para ellas y ellos?

Somos un país desigual

Dijo el presidente Vizcarra que la pandemia pone en riesgo la vida de todos los peruanos y todas las peruanas: le aclaramos que no a todas las personas por igual. Ya hemos dicho que el coronavirus también afecta principalmente a los más vulnerables, como las mujeres indígenas, nuestras comunidades, el pueblo afroperuano, personas con discapacidad y todos quienes viven pobreza extrema . Tampoco es cierto que haya transparencia en la información porque, pese a nuestras insistentes demandas, las cifras de la pandemia aún no están desagregadas con la variable de etnicidad. Y la propia ministra de Salud ha reconocido la necesidad de sincerar las cifras de fallecimientos.

Hubo grandes cifras acerca de la inversión en salud y la apertura de nuevos centros hospitalarios, cuando lo cierto es que las pocas comunidades que tienen centros de salud los encuentran cerrados, sin medicamentos, laboratorios y ni siquiera materiales de protección, con su personal contagiado y sin capacidad de respuesta a la pandemia.

¿Y los bonos?

Mucho detalle sobre los diversos bonos aprobados, pero estos no llegan. Siguen siendo medidas focalizadas que no atienden a todas y todos los peruanos que sí hemos sido afectados por esta emergencia sanitaria. ¿Dónde queda el compromiso del Gobierno con la agricultura familiar que abastece de alimentos a más del 70 por ciento de hogares peruanos y que ha sido duramente golpeada en estos meses?

¿Y la lucha contra la violencia hacia la mujer?

Tampoco puede hablarse de lucha contra la violencia hacia la mujer, cuando 358 niñas menores de 14 años fueron madres producto de una violación sexual en los primeros seis meses del año. Peor si tomamos en cuenta que la Línea 100 está colapsada en las ciudades y en las comunidades no tenemos acceso a ella. Sin acceso a la justicia, en la cuarentena las mujeres violentadas han sido obligadas a convivir con sus agresores.

También con respecto a los derechos de las mujeres, el presidente resaltó la aprobación de la Ley de Paridad y Alternancia en las listas congresales. ¿Y las mujeres indígenas? Exigimos que junto a la variable de género se incorpore la de etnicidad en la paridad y alternancia, para llevar nuestras agendas a las políticas públicas.

¿Quién asume el costo de la transformación digital?

Es doloroso e indignante que el presidente hable de transformación digital y acceso a la educación cuando el 72.4% de las comunidades campesinas no cuenta con algún servicio de comunicación, solo el 7.5% dispone de internet, el 11.8% cuenta con servicio de telefonía pública y el 61% de radiofonía. El 57% de las comunidades nativas no dispone de ningún servicio de comunicación, el 21% cuenta con radiofonía, el 19.9% tiene servicio de telefonía pública, el 3.6% de emisora de radio, el 2.9% de internet y el 0.5% de servicio de telefonía celular.

El gobierno habla de transformación digital pero en la práctica quien paga tendrá los servicios, quien paga más tendrá calidad pero eso no basta porque a las empresas de telecomunicaciones no les conviene la dispersión geográfica de los consumidores, son sobrecostos para la instalación. En conclusión, para las ciudades que puedan pagar planes postpago altos tendrán mejor servicio y los que no, seguirán excluidos.

En esas condiciones, el programa “Aprendo en Casa” ha fracasado, pues con papás y mamás sin ingresos, ¿quién asegura el aprendizaje de nuestros niños y niñas?

¿Un gobierno para todas las sangres?

Para terminar, vamos al inicio del mensaje, cuando el presidente habló de “nuestra república” y de todos lo peruanos y peruanas. Pero en un mensaje de casi dos horas (de 10:50 AM a 12:42 PM) solo mencionó en tres oportunidades a los pueblos indígenas, que somos más de la cuarta parte de la población nacional. Una de ellas para referirse al Decreto Supremo 071-2020 para la intervención en comunidades indígenas y rurales de la Amazonía, una norma, como ya hemos dicho, tardía, inconsulta e insuficiente, porque excluye a los pueblos indígenas andinos y a los residentes en las ciudades. Y cuyos resultados aún no se ven.

No podemos hablar de “nuestra república”, porque el actual el Estado no solo nació excluyendo a nuestros pueblos indígenas sino desarrollando en 199 años políticas de asimilación y exterminio. Exclusión, por ejemplo, del Acuerdo Nacional y la formulación del Plan Bicentenario. Y de aquellos instrumentos que el presidente anunció: Plan Nacional de Educación, Política de Estado para el desarrollo sostenible del sector minero o el Pacto Perú, donde las voces de los pueblos y las mujeres indígenas no son consideradas, cuando tenemos tanto que decir y tanto que aportar.

En resumen, más de lo mismo: despojo, exclusión y muerte. Basta ya.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *