Gobiernos priorizan el crecimiento económico vulnerando nuestros derechos

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Gobiernos priorizan el crecimiento económico vulnerando nuestros derechos

Lideresas indígenas de Perú, Ecuador, Colombia y Bolivia participaron en webinar de ONAMIAP y denunciaron vulneración de derechos de mujeres y pueblos indígenas en esta pandemia.

Un rechazo rotundo a la realización de procesos de consulta previa en el contexto del coronavirus, sean virtuales o presenciales, así como el señalamiento de un modelo de desarrollo impuesto a sangre y fuego que vulnera nuestros derechos individuales y colectivos. Tales fueron las principales conclusiones del conversatorio virtual internacional “La consulta previa en la reactivación económica”, realizado el lunes 17 de agosto por ONAMIAP.

En este conversatorio virtual participaron como ponentes Victoria Neuta Sánchez, indígena Muisca, asesora jurídica de la Consejería Mujer Familia y Generación de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC); María Luisa Lozano Quizhpe, indígena Kichwa, dirigenta de la Confederación Nacional Indígena de Ecuador (CONAIE); Wilma Mendoza Miró, indígena Moseten, presidenta de la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB); y Melania Canales Poma, presidenta de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas, Andinas y Amazónicas del Perú (ONAMIAP).

Las ponentes coincidieron también en señalar que todos los gobiernos, aún los llamados “progresistas”, a lo largo de 200 años, han vulnerado persistentemente los derechos de nuestros pueblos indígenas. Y en que las constituciones y leyes que protegen nuestros derechos son letra muerta porque se prioriza el crecimiento económico basado en el extractivismo. En ese marco, la reactivación económica en todos nuestros países solo beneficia a los grandes empresarios, que definen las agendas de los gobiernos.

Victoria Neuta de la ONIC, dijo que “el tema económico es transversal a todos los gobiernos y de él depende que se cumplan o no los derechos”. María Luisa Lozano de la CONAIE agregó que “el discurso es sacarnos de la pobreza, pero multiplicando las concesiones mineras y petroleras, afectando nuestros territorios. Pero no hay avances económicos y sociales, hay un retroceso. Hay corrupción en todas las instituciones y niveles de gobierno. Los jueces y fiscales no investigan. Hay retrocesos en salud. Contaminación de las aguas por las petroleras, que afecta nuestra producción. No hay ninguna mejora”.

Por su parte, Wilma Mendoza de la CNAMIB indicó que en su país “el Estado juega a ser un empresario grande, nos dicen que los recursos son de todos los bolivianos. El Estado es juez y parte, decide, vulnera derechos. No hay una entidad independiente en los procesos de consulta”.

Melania Canales de la ONAMIAP enfatizó: “nos imponen una forma de desarrollo, ajeno al de los pueblos indígenas. Por nuestro propio desarrollo resistimos más de 500 años: la alimentación, la medicina. Ellos entienden desarrollo como tener plata. Ese modelo nos ha traído dolor, muerte, contaminación y destrucción de la madre naturaleza, enfermedades, vivir con metales pesados en la sangre. Es un modelo que nos imponen a sangre y fuego. Nos criminalizan, nos persiguen, nos asesinan. Una violencia promovida por los propios gobiernos y las empresas extractivas”.

Por estas razones, todos los gobiernos aprovechan el contexto de la pandemia para pretender realizar consultas previas sin ninguna garantía de buena fe, participación plena, información clara y oportuna, diálogo horizontal. En particular, las pretendidas consultas previas virtuales son inaceptables. Ya en situaciones “normales” se manipula la información e incluso se corrompe a dirigentes y se divide a las comunidades. Melania Canales de ONAMIAP, precisó que las mujeres indígenas tenemos muy poca participación en estos procesos.

Finalmente, las lideresas y dirigentas de los cuatro países de la Comunidad Andina, afirmaron la necesidad de trabajar unidas para la defensa de nuestros derechos individuales y colectivos, como pueblos y como mujeres indígenas.

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