Nuestro país se hace pedazos en medio de otro espectáculo político

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Nuestro país se hace pedazos en medio de otro espectáculo político

11 septiembre, 2020, Por , En COVID-19,ONAMIAP al día,

Mientras nuestro país suma más de 710,067 casos de infectados por COVID-19, los 33 de millones de peruanas y peruanos somos testigos de un nuevo espectáculo político entre el Congreso y el Gobierno. Esta vez, con la excusa de pedir la vacancia presidencial, por unos audios que presentó el congresista Edgar Alarcón ante el pleno del Congreso, para demostrar que Vizcarra tenía una relación estrecha con Richard Swing, y que también sabía de contrataciones de familiares de amigos.

Frente a ello, el Congreso iniciará el debate sobre la moción de vacancia presidencial, pese a que existen otros temas urgentes que debatir. En todo caso, el presidente ha sido claro en decir que no renunciará, pese a las “fuerzas oscuras” que no quieren dejarlo trabajar.

En medio de este contexto, desde ONAMIAP, alzamos nuestras voces para manifestar nuestra preocupación por la manera en la que se conduce al país. Y es que, pareciera que aquí pesara más los espectáculos políticos que la vida de los millones de peruanas y peruanos que enfrentamos una pandemia sin tener garantías de nuestros derechos humanos a la salud, a la educación y al trabajo digno. Y es que, mientras el Congreso pierde el tiempo en temas de politiquería, el gobierno sigue trabajando, pero solo para unos pocos. En este caso, para la CONFIEP que, paradójicamente, hoy prefiere guardar silencio.

Seamos sinceras, si nuestro país hoy se hace pedazos no es solo por la eterna pelea de Congreso y Gobierno, sino porque hoy más que nunca existe una clara falta de garantía de derechos, una epidemia de corrupción en todos los niveles del Estado y la aplicación de políticas públicas para favorecer a las grandes empresas, antes que a la gran mayoría.

A nosotras no nos van a vender el cuento de que unos son los buenos y otros los malos, porque al final, se trata de lo mismo, de padres y madres de la patria que, en nombre de la democracia, buscan repartirse el poder para beneficiarse a sí mismos, y a sus aliados. Por ello, y en nombre de la democracia, desde ONAMIAP, hacemos un llamado a nuestras hermanas y hermanos, así como a toda la ciudadanía, a no dejarse engañar, por el juego de siempre. Aquí, quienes perdemos, en cualquiera de los escenarios, seremos nosotras, porque ni siquiera formamos parte de su agenda, tanto desde el Congreso, como desde el Gobierno. Ejemplo de esto son las dilaciones del Congreso para ratificar un tratado tan importante como el Acuerdo de Escazú, o el hecho de que Vizcarra haya preferido que se siga lucrando con la salud aún en tiempos de pandemia.

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