Las mujeres indígenas nos fortalecemos y sembramos esperanzas para el Buen Vivir

Home  >>  ONAMIAP al día  >>  Las mujeres indígenas nos fortalecemos y sembramos esperanzas para el Buen Vivir

Las mujeres indígenas nos fortalecemos y sembramos esperanzas para el Buen Vivir

30 octubre, 2020, Por , En ONAMIAP al día,

Desde el fortalecimiento de nuestra identidad cultural y de género, las mujeres indígenas exigimos y ejercemos nuestro derecho a la participación política para la defensa de nuestros territorios. Por ello ONAMIAP desarrolla su Escuela de Formación Política “Sembrando Esperanza para el Buen Vivir”.

A lo largo de octubre, mujeres de los distritos de Seclla, Congalla y Lircay, en la provincia de Angaraes, región Huancavelica, fortalecimos nuestros conocimientos. Veinte mujeres en cada uno de estos distritos dialogamos, compartimos experiencias, aprendimos y nos vinculamos. Lo hicimos desarrollando tres módulos de nuestra Escuela: Fortalecimiento de la identidad, enfoque de género y participación política de la mujer indígena.

Esta Escuela va acompañada del fortalecimiento de nuestras organizaciones de mujeres, en particular la Federación de Mujeres de la Provincia de Angaraes (FEMUPA), base de ONAMIAP. Un trabajo coordinado que parte de nuestras propias necesidades, visiones y horizontes.

De manera paralela, en aplicación de lo aprendido, continuamos desarrollando el trabajo de actualización y modificación de estatutos comunales para incluir la participación de un mínimo de 30 por ciento de varones o mujeres en la junta directiva. En la provincia de Angaraes, lo hacemos en las comunidades campesinas de Lambras, Antaparco y Huanchuy.

Este trabajo lo iniciamos el año 2016 y hemos logrado actualizar y modificar estatutos en comunidades campesinas de Ayacucho y comunidades nativas de Ucayali y la Selva Central de Junín. Seguimos haciéndolo en Apurímac.

En la primera etapa, logramos además la aprobación de la Ley N° 30982, que modificó el artículo 19 de la Ley de Comunidades Campesinas, N° 24656, para fortalecer el rol de la mujer. Lo hace incluyendo precisamente un número no menor del 30% de hombres o mujeres en las juntas directivas comunales. Así trabajamos en la difusión e implementación de esta norma.

Y nos preparamos como mujeres indígenas para ejercer cargos en nuestras juntas directivas comunales, para desde allí avanzar en el ejercicio de nuestro derecho a la participación política en todos los espacios y niveles de representación. Para hacer escuchar nuestras voces, visibilizar nuestros aportes, cumplir nuestras demandas. Y sembrar esperanzas para el Buen Vivir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *